Cómo planificar tu cosecha
Qué necesitas
- Número de plantas en la ventana de cosecha
- Rendimiento húmedo esperado por planta
- Porcentaje de paso a seco estimado
- Equipo, ritmo de trabajo y capacidad de secado
Por qué planificar
- Demasiada biomasa húmeda satura el secado al momento.
- Las horas de mano de obra suelen pasar la primera estimación.
- Objetivos diarios alinean equipo, estantes y traslados.
- El seco proyectado ayuda a empaque y logística antes del corte.
Errores frecuentes
Solo el mejor escenario: parte conservador salvo que tengas datos repetibles.
Ignorar merma al seco: el húmedo no es el mismo número que el peso seco tras el procesado.
Olvidar el ritmo de trabajo: el cuello de botella puede ser la mano de obra antes que el área de secado.
Capacidad de secado: si la sala solo aguanta la mitad, hacen falta olas o más espacio.
Pasos
1. Cuenta plantas listas
Las que realmente caen en la misma ola de cosecha.
2. Estima húmedo por planta
Datos recientes, notas del cultivo o un punto medio realista.
3. Secado y pérdida
La herramienta pasa de húmedo a seco de planificación.
4. Equipo y secado
Verás si el límite es mano de obra o espacio en estanterías.
5. Objetivos diarios
Reparte plantas, peso y horas entre los días de ventana.
Referencia rápida
Fórmula base:
Seco = húmedo × % seco × (1 − % pérdida)
Horas de proceso ≈ húmedo total ÷ ritmo de trabajo (húmedo/h)
Recuerda
- Húmedo y seco son trabajos distintos: el secado y la mano de obra miran al húmedo; inventario y expedición al peso seco tras el procesado.
- Cosechas escalonadas: si divides la sala en olas, planifica cada ola por separado.
- Empieza conservador: absorber buenas sorpresas suele ser más fácil que desatascar un cuello de botella de mano de obra o de secado.